Ahorro previsional voluntario

Beneficios Tributarios de Ahorro Previsional Voluntario

Cuando realizas Ahorro Previsional Voluntario (APV) o Ahorro Previsional Voluntario Colectivo (APVC), debes elegir un régimen tributario al cual adherir tus aportes, el cual incidirá en los beneficios tributarios que podrás acceder cada año. A continuación te explicamos las características y diferencias de cada uno:

Régimen A

Bajo esta modalidad el Estado entrega una bonificación anual de un 15% del monto ahorrado, con un tope anual de 6 UTM* ($245.610) y a su vez no podrá exceder el equivalente a diez veces las cotizaciones obligatorias anuales.  Esta bonificación será depositada en la cuenta individual de APV del ahorrante al finalizar el año.

El ahorro no rebaja la base imponible al momento de efectuar el aporte, es decir, se paga del sueldo líquido.

Los retiros se pueden realizar en cualquier momento y se paga impuesto sólo por la rentabilidad al momento del retiro o de la pensión. La rentabilidad que éstos generen, al ser retirada, constituye renta.

Rentabilidades del retiro inferiores a 30 UTM no tributan, siempre y cuando su renta como trabajador dependiente sea su único ingreso o sean pequeños contribuyentes.

Régimen B

Bajo esta modalidad el ahorro rebaja la base imponible al momento de realizar el aporte o posteriormente en el Global Complementario con un tope de 600 UF anuales,  lo que se traduce en un menor pago de impuesto.

Según el tramo de renta del trabajador los aportes de APV o APVC tienen una rebaja de impuesto entre un 5% y hasta un 40%. En este caso el beneficio tributario se hace efectivo al momento de aportar los recursos al plan de ahorro. Si tales recursos son retirados total o parcialmente, sin destinarse a anticipar o mejorar las pensiones, los retiros contarán con una retención del 15%. Este retiro constituye renta y paga un impuesto único al retiro, que oscila entre un 3% y 7% adicional, a tu tramo de impuesto a la renta.

El beneficio se hace efectivo inmediatamente si los ahorros son realizados a través del empleador y al año siguiente si lo hace directamente el ahorrante, al reliquidar el impuesto a través de su declaración anual de impuesto a la renta.

Bajo cualquiera de los dos regímenes tributarios, los aportes que excedan los topes (de 50 UF mensual o 600 UF anual), motivo por el cual no hayan gozado del beneficio tributario, se rebajarán de la base tributable cuando se utilicen para mejorar o anticipar la pensión, eliminando la doble tributación.

Las personas podrán cambiar de Régimen Tributario a) al b) y a la inversa, cuantas veces quiera, pero todos los APV y APVC que posean deberán sufrir el cambio, ya que una persona no podrá tener ambos regímenes tributarios en forma simultánea.

A continuación te mostramos unos ejemplos de ambos regímenes para que puedas entender en qué consisten y sus diferencias: