El patrimonio total de un fondo mutuo se divide en partes iguales, llamadas cuotas, así todas las personas que invierten en fondo mutuo adquieren cuotas del fondo, lo cual representa la propiedad sobre parte del patrimonio del fondo.  Todas las cuotas dentro de una serie del fondo  poseen las mismas características y tienen el mismo valor, por lo que dependiendo del monto que inviertas, variará cuántas cuotas puedes adquirir. Por ejemplo, un fondo mutuo que posee un valor cuota de $1.500, si inviertes $30.000, obtendrás 20 cuotas; mientras que si inviertes $45.000, recibirás 30 cuotas, y así sucesivamente.

El valor de la cuota cambia día a día, reflejando la variación en el precio de los instrumentos que conforman el fondo. En otras palabras, esta variación nos indicará la rentabilidad del fondo mutuo.

Por ejemplo, Nicolás invierte $50.000 en un fondo mutuo que tiene valor cuota de $1.000, es decir, compra 50 cuotas del fondo. Luego de un año, el valor cuota del fondo es  $1.200, por lo que el patrimonio de Nicolás asciende ahora a $60.000 (50 cuotas x $1200). Como ves, Nicolás, sigue teniendo 50 cuotas, pero ahora cada una de ellas vale $200 más que al realizar la inversión. Obteniendo una rentabilidad del 20%.