COLUMNAS DE OPINIÓN

Miedos al momento de invertir (Quitarse los miedos, sacarlos afuera) 2

José Santomingo

 Socio Fundador de FOL Agencia de Valores SpA

Muchas consultas llegaron tras la publicación de la primera parte de “Quitarse los miedos”. No lo olvides: reconocer los miedos que nos frenan es el primer paso para empezar. En esta entrega, la segunda parte y final.
A los inversores las crisis nos atemorizan, nos hacen dudar y hasta nos paralizan. Pero la pregunta es: ¿tenemos dudas y miedos sólo en las crisis?
La respuesta es: definitivamente no. Sentir inseguridad, preocupación y hasta temor al momento de invertir es totalmente normal y signo de que somos personas de “carne y hueso”.

Y si bien no podemos evitar estos miedos, debemos entenderlos, enfrentarlos y superarlos. Cuando lo logremos estaremos bien encaminados para evitar errores costosos, muchas veces producto de nuestros descuidos y omisiones.

En un artículo anterior hablamos de los primeros “cinco miedos”:

1) Elegir dónde y cuánto invertir
2) Cuál instrumento elegir
3) Tengo un monto bajo para invertir
4) Perder oportunidades de invertir individualmente
5) Esperar el mejor momento para invertir

Ahora avanzaremos en los próximos cuatro y últimos…
Presento un resumen de los temores más recurrentes y miedos al momento de invertir:

Miedo 6: Tomar una mala decisión.

Algo es bueno o malo en términos relativos, es decir, respecto contra que se lo compare.

No seamos excesivamente auto exigentes. Esto no quiere decir que seamos negligentes o que siempre culpemos a otros por nuestros malos resultados. Nosotros somos los responsables últimos de las decisiones que tomamos.

En el caso de los fondos mutuos si el fondo en el cual hemos invertido ha caído de valor (descenso del valor de su cuota) se debe a la baja de los precios de los activos financieros en los que ha invertido. Lo razonable en este caso es comparar nuestro fondo con el resto de los fondos mutuos de igual tipo y categoría. Si el rendimiento de dicho promedio ha sido peor que nuestro fondo, habremos hecho una buena elección En caso contrario, debemos averiguar las razones de por qué hemos elegido de manera incorrecta. Una causa podría ser que no hayamos invertido en la serie correcta de nuestro fondo mutuo.

Otra ventaja de los fondos mutuos es que hay mucha información disponible que nos permite analizar y compararlos entre sí.

Miedo 7: Siempre invertir en el mejor fondo mutuo

Hay personas que eligen los fondos según su rendimiento reciente queriendo subirse al “carro de la victoria”. Pero muchos fondos mutuos con un alto rendimiento reciente terminan obteniendo resultados mediocres o pérdidas.

Evitemos invertir en fondos porque están de “moda” o porque “todos” invierten en ellos. Es preferible invertir en fondos cuyos activos están depreciados pero que responden a tendencias sostenibles de largo plazo basados en razones fundamentales y estructurales.

No escojamos un fondo simplemente porque está en la lista de los 5 o 10 más rentables. Los ranking por lo general muestran rendimientos de periodos muy cortos y muchos de ellos ignoran el riesgo que han asumido para alcanzar su rentabilidad.

También ocurre que estas listas no siempre comparan fondos que son “comparables” entre sí, porque si bien invierten en el mismo tipo de instrumentos, lo pueden hacer en proporciones diferentes. Por ejemplo, no basta con definir que un fondo mutuo que invierte en instrumentos de deuda en UF con un plazo superior a 3 años, ya que la cartera de un fondo puede tener una duración promedio de 4 años y la de otro puede ser de 10 años. El impacto de la variación de las tasas de interés en el valor de cuota del primero será muy distinto a la del segundo.

Los fondos mutuos que en una pasado cercano han tenido muy alta rentabilidad porque han asumido mucho riesgo, es muy probable que pierdan en el futuro debido a la volatilidad del precio de los instrumentos donde invierten.

Miedo 8: Obsesión versus Supervisión

Hay una gran diferencia en monitorear el comportamiento de nuestras inversiones y ser obsesivo. No es necesario revisar diariamente el valor de la cuota de nuestro fondo mutuo.

Estar encima y hacer un seguimiento diario de los fondos aumentan las chances de atemorizarse y decidir en base a nuestras emociones. Por lo general los inversionistas que se obsesionan observando el comportamiento diario de sus fondos son los que rescatan en los momentos más inoportunos.

Si el portafolio elegido es compatible con nuestra tolerancia al riesgo (perfil de inversionista) mi recomendación es observar las grandes tendencias macro que nos llevaron a invertir para cumplir nuestro objetivo en el plazo definido.

Para reducir el riesgo y “dormir más tranquilos” la receta es diversificar.

Al invertir en fondos mutuos, recordemos que hay expertos supervisando los activos de cada fondo. Aprendamos a “relajarnos” y observar la marcha de nuestras inversiones de tiempo en tiempo.

Miedo 9: la ansiedad de predecir día a día

En ningún caso recomiendo que nos olvidemos para siempre nuestras inversiones. Sin embargo, temas como la evolución futura de las tasas de interés de corto, mediano y largo plazo, tasa de desempleo, utilidades de las empresas, cambios legislativos, crisis internacionales, relación entre las monedas de los países,etc., están muy lejos de nuestro discernimiento y capacidad de predicción. Son muy pocos los economistas, que se supone que se dedican a estudiar estas variables, que predigan su comportamiento futuro y le acierten en forma consistente.

Mi recomendación es vencer la ansiedad de querer proyectarlo todo. Por el contrario, lo prudente es tener una visión general de las tendencias en un sentido amplio. Evitemos usar el ruido diario para tomar decisiones de inversión porque nos puede conducir a decidir en base a nuestras emociones.

Lo importante es definir nuestro portafolio de inversión en función de nuestro perfil de inversionista, nuestra situación financiera y nuestros objetivos.

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