COLUMNAS DE OPINIÓN

¿Conservador, moderado o agresivo?: La importancia de conocer el perfil del inversionista

María Eugenia Norambuena

Gerente General AGF Principal Financial Group

A la hora de pensar en invertir, es necesario conocer cuáles son las características que llevarán a tomar distintas decisiones de inversión, como por ejemplo la tolerancia al riesgo, ingresos, obligaciones financieras, horizonte de inversión, etc. De esta forma, estarán capacitados para seleccionar y/o confeccionar el portafolio de inversión que mejor se ajuste a la persona. El perfil de inversionista consiste inicialmente en un set de preguntas que apuntan a conocer cuáles son las necesidades, objetivos y características de inversión.

Ahora bien, antes de entrar en el detalle es importante tener claridad sobre la diferencia entre la renta fija y la renta variable. Si bien ambos son instrumentos financieros, su principal diferencia radica en el nivel de riesgo que conllevan. A saber, la renta fija se refiere principalmente a deuda y, en palabras simples, su retorno es algo esperado y conocido, mientras que en la renta variable, el inversionista adquiere una fracción de la compañía emisora, pasando a ser parte de ésta y asumiendo el riesgo que esto conlleva. De esta forma, los flujos futuros no son conocidos y deben ser estimados. Como inversionista al asumir un mayor riesgo al adquirir un instrumento, se espera ser retribuido de mejor manera por asumir ese riesgo.

De lo anterior, se desprende que a mayor riesgo, mayor es la rentabilidad esperada, lo que constituye la base para estructurar el perfil del inversionista con precisión. El riesgo que se esté dispuesto a asumir es la principal característica que define un perfil de inversionista. Este depende de diversos factores como la edad, horizonte de inversión, ingresos, obligaciones financieras, capacidad de ahorro, tolerancia a las pérdidas, experiencia financiera y cuanto espero rentar.

Así, la primera pregunta que podría hacerse al futuro inversionista es qué tan dispuesto está a arriesgar el capital con el fin de poder obtener una mayor rentabilidad.

En la industria, los perfiles de inversionista son muy variados y también dependen de cada compañía que los defina, pero todos apuntan a lo mismo: a que el cliente pueda catalogar cuán dispuesto está a asumir un determinado nivel de riesgo. En todas las compañías los resultados de estos cuestionarios clasifican a los clientes en distintas categorías que van sumando mayores niveles de riesgo, partiendo de la más conservadora hasta la más agresiva o arriesgada, dependiendo de la cantidad de renta fija y renta variable en la composición de cada portafolio que se le sugiera al cliente.

Quizás queda más claro al comparar estas categorías con los multifondos de las AFPs, que siguen exactamente la misma lógica que aquí se describe.

Adicionalmente a los factores previamente mencionados, que se resumen en el riesgo que un cliente esté dispuesto a asumir, es fundamental determinar el horizonte de inversión que el mismo está considerando y que va relacionado con el proyecto para el que se pretende ahorrar.

Generalmente, los inversionistas no se detienen a pensar y a destinar tiempo para definir su perfil, sino que se limitan al llenar el cuestionario. Nuestra apuesta acá es relevar la importancia del proceso, ya que es determinante al momento de definir la forma de invertir y los pasos a seguir durante todo el periodo que se mantenga el ahorro y la asesoría. Asimismo, permitirá que los clientes aprendan lo que hay detrás y se mantengan informados de sus inversiones, maximizando así la posibilidad de obtener mayores retornos.

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